martes, 6 de marzo de 2018

¡Aquí! … no hay doctorados. (Conclusión)




“Los gentiles buscan todas éstas cosas”.
(Mateo 6:32).

¡Eso es lo que los gentiles buscan!  Esa, fue la expresión de nuestro Señor Jesucristo cuando habló del tema. La idolatría de la persona al querer ser “reconocida” como un gran predicador, como el “doctor” en las escrituras, como el “reverendo”, como el  “apóstol”.

Claro que hay pastores, maestros, evangelistas, profetas y hasta apóstoles actualmente, pero quien los nombra, quien los unge, no son los hombres sino Dios (Efesios 4:11). Lo único que demuestran quienes buscan títulos y reconocimientos es que NO son creyentes, no son personas nacidas de nuevo, ¡son gentiles, comerciantes de la fe! (Mateo 6:32). Son personas que están viendo los asuntos de Dios como negocio propio. Miran los ingresos de la congregación como “cuchubales” y “fuentes de ingresos personales”, pero nunca como un medio para ayudar a los necesitados, que era la idea primordial de la Iglesia primitiva (Hechos 2:44-45). Recalcamos, en el ámbito espiritual “verdadero” no hay reconocimientos de éste tipo, o se recibe o no se recibe unción de los cielos. Y la unción solamente viene cuando estamos dedicándole nuestro tiempo al Señor. ¿Queremos unción?  Entonces vayamos a nuestro “aposento santo” con el Señor y pasemos horas estudiando, orando y preguntándole a él qué es lo que hay en su corazón, y qué quiere que su pueblo entienda, pues por la falta de entendimiento es que los “gentiles” buscan su propia gloria, títulos y honores (Oseas 4:6).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



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