jueves, 24 de mayo de 2018

¡Hazlo como se te ha mandado!.




“Levántate y ve…”.
(Hechos 9:10).

Cuando estamos sujetos a alguien hemos de obedecer las órdenes que ese alguien nos dicte.

Había en Damasco un profeta llamado Ananías, a quien Dios le dijo: “Levántate, y ve a la calle Derecha y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo (Hechos 9:10-11). Ananías, aunque parezca que discute con Dios, “ora” (con clamor), va y hace lo que fue enviado a hacer y el resultado fue bueno. Pues Saulo de Tarso “escucha” y se convierte en el apóstol Pablo, el apóstol a los gentiles (Hechos 15:1-7). ¿Cuál es el punto? El punto es, cuando Dios nos habla para que vayamos y hagamos o digamos algo a alguien, y nosotros hayamos “orado” para hacerlo y decirlo como él nos mandó, independientemente del resultado, nosotros habremos cumplido con Dios. Qué haga la persona a la cuál fuimos enviados con lo que Dios nos dijo que hiciéramos o le dijéramos ya no depende de nosotros. Ananías, escuchó, oró, y fue a hacer lo que tenía que hacer, el resultado fue tan bueno que muchos de nosotros hoy seguimos a Cristo, gracias a la Gracia Divina que guió los escritos del apóstol. ¡No temamos hacer lo que Dios nos dijo que hiciéramos, más bien temamos no hacerlo!. El resultado depende del recipiendario no de nosotros.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.   


NOTA: Debido a las nuevas reglas de publicaciones en BLOGS, panypalabra.blogspot.com dejará de publicarse éste viernes 25 de mayo del 2018. A quienes nos apoyaron durante todo éste tiempo muchas gracias. El Señor quiera seguir bendiciéndonos a todos. Puede seguirnos en Facebook.

No hay comentarios:

Publicar un comentario