lunes, 21 de mayo de 2018

Cuando la justicia nos mata.




“No seas demasiado justo”.
(Eclesiastés 7:16).

Cuando alguien es muy riguroso en alguna materia o situación, generalmente se le dice: “No seas más papista que el papa”. Haciendo una alegoría a que no se debe de ir “más allá” de lo que la ley manda u obliga.

Los seres humanos tenemos el problema que tendemos a irnos a los extremos en lo cotidiano de la vida. En lo espiritual hacemos exactamente lo mismo, y las escrituras lo avalan. El sabio Salomón escribió: “No seas demasiado justo, no sea que tu justicia te mate” (Eclesiastés 7:16). Esos actos cometidos dentro de la Iglesia son llamados “legalismos”, y tenemos que decir que todos los hemos cometido en alguna medida, y que con ellos hemos causado mucho daño a no pocas personas. Ejemplos: Cristo les dijo a los fariseos: “Vosotros, decís: ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos, cuando no se lavan las manos para comer?” (Mateo 15:2). Y por otro lado, con respecto a ayudar económicamente a los padres. ¿Por qué decís?: “Es Corbán (consagrado a Dios, todo aquello con lo que pudiera ayudarte) (Marcos 7:11). En otras palabras, la “justicia” de los religiosos legalistas implicaba, que era “más” importante cumplir un “rito” (lavarse las manos), que un “mandamiento” (honrar padre y madre). Entendamos, del “significado” de una ley a “extender” el significado de esa ley, hay un gran abismo, y es tan peligroso que puede llevarnos hasta la muerte física.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.  


Nota: Debido a las nuevas políticas de publicaciones, éste BLOG dejará de publicarse el día viernes 25 de Mayo del 2018. Gracias a todos aquellos que nos apoyaron siempre. Dios quiera bendecirnos a todos. Podrá seguirnos en FACEBOOK.

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