jueves, 10 de agosto de 2017

Sin visión (Parte dos).


“Sin visión el pueblo se desenfrena”.
(Proverbios 29:18).

A partir de los años 70s. Los pilares de “amor, paz y libertad” llevaron a la juventud a convertirse en esclavos del alcohol, las drogas y el sexo libre, y, por supuesto, a alejarse de la Iglesia y de Dios. En su afán por regresar a èstos jóvenes a los caminos de Dios, la Iglesia comete uno de los màs grandes errores de su historia… adoptar y adaptar la música moderna a los cultos.

Precisamente en 1969, se aprueba la “Teologìa de la Liberación” bajo el precepto: “Hay que adaptar lo espiritual a las necesidades actuales, tanto asì, que tenìa que haber una aceptación ecumenista”. Esta “adaptación” penetra y afecta a la Iglesia cristiana a tal grado que: 1) Abandona los himnos salmistas antiguos para dar paso a la música moderna. Olvidando las palabras de Dios en Isaìas 1:13: “No soporto que con tu adoraciòn (ese tipo de mètodos) me ofendas”. 2) Sustituye el verdadero evangelio de la cruz para predicar el atractivo y cómodo evangelio de la prosperidad. Olvidàndose del precepto que si no sufrimos conjuntamente con èl, nunca reinaremos con èl (2ª Timoteo 2:12). Y 3) Olvida la disciplina, el orden y la solemnidad en el altar para dar paso a la liberalidad, sin darse cuenta que se convertìrìa en libertinaje (Gàlatas 5:13). Y asì, han transcurrido casi 50 años de “adaptación” que màs bien han sido una “degradación”, lo cuàl, veremos màs adelante.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.   



No hay comentarios:

Publicar un comentario