“Los rudimentos de la
Doctrina de Cristo”.
(Hebreos 6:1).
Como vimos en el primer
mensaje de “Sin Visiòn”, la escritura nos enseña cuàles son las Doctrinas
básicas del verdadero evangelio, y que son “intocables” si realmente nuestro
deseo es agradar a Dios. Y todo líder que se precie de servirle no debièra
dejar de enseñarlas… y practicarlas.
Un rudimento, es el
“embrión” de toda ciencia, en èste caso la Ciencia de la Palabra de Dios. El gran
apóstol Pablo nos llama a que, si ciertamente, no podemos quedarnos
“estancados” en ellos (Hebreos 6:1). De ninguna manera sería sabio y prudente
“olvidarlos o negarlos” (verso 4). Es allì mismo, en Hebreos, en donde el
apóstol nos habla de los “seis” rudimentos o embriones de la Palabra de Dios:
1) La doctrina de obras muertas; 2) La doctrina de la fe en Dios; 3) La
doctrina de bautismos; 4) La doctrina de
la imposición de manos; 5) La doctrina de la resurrección; y 6) La doctrina del
juicio final. El apóstol cierra su mensaje con èsta exhortación: “Porque la
tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, lo que produce son espinos
y abrojos es reprobada” (6:8). Ese “muchas veces”, son las tantas ocasiones que
El Señor nos manda a alguien con la luz del verdadero evangelio; y “los espinos
y abrojos”, representan còmo nosotros en lugar de discernir lo que nos dan lo
rechazamos. Bien expresó Gamaliel en su momento: “Cuidado, no sea, que se
encuentren peleando contra Dios” (Hechos 5:39).
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
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