jueves, 3 de agosto de 2017

La huida de Moisès.


¿Quièn te ha nombrado por juez nuestro?
(Exodo 2:14).

Es muy conocida la escena bíblica en donde Moisès por tener un fuerte celo por la justicia, golpea hasta matar a un egipcio creyendo que nadie lo había visto. Pero, al dìa siguiente, intercediendo en un pleito entre dos de sus hermanos hebreos, uno de ellos lo confronta con la frase ¿Quièn te ha nombrado por juez nuestro?

Dios utiliza ese evento para “sacar” a Moisès del cautiverio pero deja cautivo al acusador. Luego, el tiempo nos muestra que Moisès fue “sacado” para ser preparado en el desierto, puesto que regresa como el libertador. Mientras que, quien quedò cautivo muriò en su cautividad puesto que nunca màs vuelve a ser mencionado. Muchas son las ocasiones en que alguien dice un pensamiento; predica una palabra, o, hace un señalamiento y la idea: ¿Quièn ha puesto a èste por juez nuestro? pasa por la mente. El punto es que, quien “huye” como lo hizo Moisès es quien sale de la cautividad; mientras que quien se “queda” pensando que logró un triunfo es quien quedò “cautivo”. ¡Ojalà! y sea de nosotros, por tener un honesto celo por la justicia y la verdad que alguien lo diga; pues si somos nosotros los que lo decimos, estaremos confirmando que somos los cautivos.    

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


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