martes, 8 de agosto de 2017

Maduros pero no perfectos. (Conclusiòn).



“No hay quien haga lo bueno”
(Romanos 3:19).

En el libro de Romanos se nos dice que “nadie” es capaz de buscar hacer lo bueno. Pero en Apocalipsis 2 y 3 leemos que, al final de los tiempos “sì” habrá triunfadores, màs no menciona que “necesariamente” tendràn que ser perfectos.

Sin duda que si pensamos en esos “triunfadores” tenemos que pensar en personas a nivel de un Pedro, por ejemplo, pero entendamos que Pedro maldecìa. Un Tomàs, incrédulo que no creyó sino hasta que viò las llagas de nuestro Señor. Un Pablo, que fue un asesino. ¿Entendemos ahora, que los triunfadores, serán personas maduras, entendidas en los asuntos del Reino, heraldos para otros debido a su conocimiento y pràctica de los lineamientos de su Dios, pero, que no “necesariamente” son perfectos?  Pero, sì personas luchadoras, que querièndo agradar a Dios por ello llegaràn a la meta. Pablo hablando, no sòlo por èl, sino por todos ellos lo menciona en Filipenses 3:12: “No que lo haya alcanzado ya… ni que sea perfecto”. Las señales de corrupciòn profetizadas, que ya vemos, en el mundo y en la Iglesia, nos hacen creer que PRONTO se manifestaràn esos hijos “maduros” de Dios… el punto es… ¿Sabremos reconocerlos para poderlos seguir, o, chocaremos contra ellos como les sucedió a los fariseos con Cristo?

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


No hay comentarios:

Publicar un comentario