“No hay quien haga lo bueno”
(Romanos 3:19).
En el libro de Romanos se nos
dice que “nadie” es capaz de buscar hacer lo bueno. Pero en Apocalipsis 2 y 3
leemos que, al final de los tiempos “sì” habrá triunfadores, màs no menciona
que “necesariamente” tendràn que ser perfectos.
Sin duda que si pensamos en
esos “triunfadores” tenemos que pensar en personas a nivel de un Pedro, por
ejemplo, pero entendamos que Pedro maldecìa. Un Tomàs, incrédulo que no creyó
sino hasta que viò las llagas de nuestro Señor. Un Pablo, que fue un asesino.
¿Entendemos ahora, que los triunfadores, serán personas maduras, entendidas en
los asuntos del Reino, heraldos para otros debido a su conocimiento y pràctica
de los lineamientos de su Dios, pero, que no “necesariamente” son
perfectos? Pero, sì personas luchadoras,
que querièndo agradar a Dios por ello llegaràn a la meta. Pablo hablando, no
sòlo por èl, sino por todos ellos lo menciona en Filipenses 3:12: “No que lo
haya alcanzado ya… ni que sea perfecto”. Las señales de corrupciòn profetizadas,
que ya vemos, en el mundo y en la Iglesia, nos hacen creer que PRONTO se
manifestaràn esos hijos “maduros” de Dios… el punto es… ¿Sabremos reconocerlos para
poderlos seguir, o, chocaremos contra ellos como les sucedió a los fariseos con
Cristo?
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario