“Los rudimentos de la
Doctrina de Cristo”.
(Hebreos 6:1).
Doctrina número 4: La Imposición
de manos. Esta doctrina se practica no sòlo como un medio de solicitud divina de
sanación física o espiritual (Santiago 5:14). Sino también como un requisito en
el nombramiento de un Ministro (1ª Timoteo 4:14).
La doctrina número 5: De la
resurrección. Ningùn ministro puede dejar de enseñar a las ovejas la gran
esperanza del creyente, la promesa de resurrección. La cuàl tiene galardones
según el tipo de obras que se hayan realizado (1ª Tesalonicenses 4:16 y
Apocalipsis 22:12). Y la doctrina número 6: Del juicio final. Todo ser humano
que haya existido, que exista y que vaya a existir hasta la venida de Nuestro
Señor Jesucristo por segunda ocasión, tendrá que ser acto de presencia ante el
gran trono blanco de Dios (Apocalipsis 20:12). No podemos como líderes (si
hemos sido llamados por Dios como lo dice Juan 15:16), mantener en
desconocimiento a las ovejas acerca del òrden y los detalles de èste evento, en
el cuàl se dictarâ la posición eterna de nuestras almas. Esto, posterior a lo
que representa la culminaciòn del Plan eterno de Dios: Las Bodas del cordero
(Apocaipsis 19:7).
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
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