miércoles, 12 de julio de 2017

¿Què pues tendremos?


 Saulo, Saulo, ¿Por què me persigues?
(Hechos 9:4).

¿Quièn en la iglesia dominical no ha escuchado la famosa escena en donde Dios confronta, al gran perseguidor de la misma (Saulo), que había de convertirse quizás en el màs grande de los apóstoles para Cristo?

Saulo, tambièn llamado Pablo, va camino a Damasco “destilando”  amenazas de muerte dice la palabra (Hechos 9:1-2). Pero su momento había llegado, asì que Cristo lo confronta y haciéndole quedar ciego por unos días lo llama para sì (Hechos 9:15). Contrasta la vida del apóstol con la de muchos auto-llamados “apóstoles” de hoy en dìa, a quienes sin lugar a dudas Cristo tendría que preguntarles ¿Por què me sigues? ¿Por amor a mì o por amor a tì? ¿Para proclamar mi nombre o el tuyo? ¿Para satisfacer mis necesidades o las tuyas? Hasta los mismos apóstoles de Cristo estuvieron en esa encrucijada en su momento, con la diferencia que ellos “sì” vencieron. Señor: “Nosotros lo hemos dejado TODO, què pues tendremos?  (Mateo 19:27). La respuesta de Cristo es tan contundente, què bien haríamos en analizar bajo què clase de liderazgo estamos hoy: “En la REGENERACIÒN (NO HOY) tendréis cien veces màs” (Verso 28). Quienes lo quieran tener hoy, o peor aùn, quienes lo arrebaten… simplemente es todo lo que recibiràn, pues ya tuvieron su reino en èste mundo (Juan 18:36).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.  


No hay comentarios:

Publicar un comentario