jueves, 20 de julio de 2017

¡La Cruz… Su dulce trato! (Parte cinco).


“El que NO toma su cruz y me sigue… no es digno de mì”
(Mateo 10:38).

¿Què es tener contentamiento? Es recibir el “entendimiento divino” de que lo que estamos viviendo es para y porque estamos siendo instruidos por èl. No tratar de “salir o escapar” de la situación en la que èl nos ha puesto, sino màs bien, aprender la lecciòn. ¡Llevar la Cruz con gozo!.

El apóstol Pablo està preso por predicar el evangelio, y mientras està en la càrcel eleva un càntico a Dios, un terremoto le abre las puertas para que pueda irse, y el apóstol espera su libertad… ¡NO la toma! (Hechos 16:26). En otra ocasión, èl mismo confiesa: “Sè vivir en pobreza y sè vivir en prosperidad… porque encontrè el secreto (contentamiento)” (Filipenses 4:12). Ahora bien, por el contrario ¿Què es “no” tener contentamiento? Es tratar “nuestra mejor idea” o “meter el brazo de la carne”. Es “creer” que no merecemos estar en donde estamos; “creer” que merecemos recibir màs de lo que estamos recibiendo;  es envidiar o codiciar lo que tienen otros pensando que “eso” es lo que nosotros debìamos tener o recibir. Es, tratar de salir de nuestras cárceles con nuestros mejores métodos. Contarle al que tiene dinero… que tenemos necesidad; decirle al que tiene poder… que necesitamos una manita; poner cara de niño abandonado… a quien nos puede brindar apoyo; tomar decisiones… sin consultar con Dios; es dejarnos guiàr por la necesidad… antes que esperar en Dios.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


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