viernes, 31 de marzo de 2017

Los afanes (Parte tres).

“Excepto”. (Significa: “Menos en caso de”… o, “salvo en caso de”).

La doctrina de Paz, Poder y Prosperidad, no es nueva. Naciò en tiempos de la conquista de Canaàn por los judíos (hace aproximadamente 3500 años), cuando, habiendo recibido la orden de Dios de matar a todos los cananeos, dejaron vivos a algunos para volverlos sus esclavos (Josuè 6:17). Entonces los Judìos al tener “poder” sobre mano de obra sin costo, tuvieron “prosperidad” lo que les trajo también “paz”.

A èsta doctrina le fue muy fácil incrustarse en la Iglesia, ¿Por què? Pues porque es muy cómoda: ¡Usted es hijo del Rey… reclame porque usted se lo merece!  ¡Usted sòlo dè… y pronto recibirà de vuelta multiplicado!  ¡No tiene que trabajar sòlo pida… y recibirà”. La ley de la siembra y la cosecha es una ley de Dios no de los hombres (Gàlatas 6:7), por lo tanto “funciona”, PERO… no por interés, pues nosotros no podemos sembrar espiritualmente y esperar cosechar materialmente; y tampoco podemos sembrar materialmente y esperar cosechar espiritualmente (el estudio da unciòn, el trabajo da dinero; de Dios NADIE se burla cierra el verso de Gàlatas arriba). Volviendo a nuestra idea central, hemos de aclarar que, cuando Dios dice que “por nada estèis afanados” (Mateo 6:34) significa “nada” no menciona “excepción” alguna. En otras palabras Dios conoce las prioridades del hombre puesto que èl las impuso: 1) Relaciòn hombre Dios (Gènesis 1:27); 2) Relaciòn hombre familia (Gènesis 2:24); 3) Relaciòn hombre trabajo (Gènesis 3:17) y 4) Relaciòn hombre Iglesia (Gènesis 4:3). El Apòstol Pablo lo explica asì (parafraseado): “Yo sugiero que no se casen, pues el casado tiene la “preocupación” (afán) de velar por su casa, y “luego”, por las cosas de Dios; mientras que el soltero “sòlo” tiene la “preocupación” (afán) de velar por las cosas de Dios” (1ª Corintios 7:32-35).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



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