jueves, 2 de marzo de 2017

El Reloj de Dios (Parte cuatro).

(El contexto en la venida de Cristo).

“Todo tiene su tiempo, todo tiene su hora bajo el sol”
(Eclesiastès 3:1).

La batalla espiritual de la clase sacerdotal en contra de Juan el Bautista y Cristo es notoria desde el principio de los ministerios de ambos. Podemos ver còmo Juan el Bautista està predicando un mensaje de “arrepentimiento” para volver a la verdad, y èste mensaje “ofende” a la clase sacerdotal. Preguntamos: ¿Si eran los ungidos de Dios y se suponía que poseìan la verdad, de què tenìan que arrepentirse; a què verdad tenìan que volverse, y màs importante aùn, por què se ofenden?

Las respuestas nos las dan el mismo Juan Bautista y Cristo. Juan està bautizando en el Jordàn y los Fariseos se acercan a ver què està haciendo Juan. Nòtese que “nunca abrieron su boca” solamente se acercaron a ver (Mateo 3:7), y Juan les declara una sentencia: “Camada de víboras, ¿quièn les dijo que podrían escapar del castigo que viene?” (Lucas 3:7-8 lo podemos comparar con Malaquìas 3:5). Si eran la clase “sacerdotal”; si eran los “guìas” espirituales; si eran los bastiones de la “espiritualidad”; si eran los “encargados” de las cosas sagradas; si eran la “columna vertebral espiritual” del pueblo de Dios; si se supone que eran los “ungidos” de Dios. Preguntamos: ¿A cuenta de què son señalados? 

Es Cristo, quien termina de responder todas esas preguntas. Cuando estudiamos Mateo 23 y lo vemos declarando los “7 ayes” sobre la “hipocresía y los falsos intereses” que tenìan. De esa cuenta también lo vemos dirigiéndose al “pueblo” iniciando su discurso asì: Uno, “Hagan lo que ellos dicen, pero no los imiten en lo que hacen” (23:3); dos, “Siempre buscan su comodidad como muchos honores y lugares de privilegio” (23:6); tres, “Les gustan los títulos y autoproclamarse padres y maestros” (23:9-10). Y, en 6 de los 7 ayes, les dice en su cara “hipócritas” (23:13,15, 16, 23, 25, 27 y 29). La pregunta es ¿Por què, Cristo, al que conocemos como el prototipo del amor y la misericordia es tan confrontatito con “èsta” clase sacerdotal?

*Señor, danos un honesto celo por tu casa.


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