miércoles, 22 de marzo de 2017

Tengo otras ovejas que no son de èste redil.


“Conozco mis ovejas y ellas me conocen a mi”.
(Juan 10:16).

Tantas y tantas veces nos han predicado la parábola de Jesùs, cuando nos dice que “El” es el buen pastor. Pero, ¿Realmente hemos entendido su significado? En el evangelio de Juan, èl (Juan) nos explica que Cristo dijo: “Yo soy la puerta, el que entra por èsta puerta, que soy yo, será salvo y se moverà con entera libertad” (Juan 10:9).

Màs adelante Cristo nos dice que tiene “otro” redil, ¿Què significa? (vea verso 16). Lo que Cristo nos estaba diciendo es que: El estaba ofrecido al pueblo de Israel (un redil) (vea Juan 1:11), pero ellos no le recibieron. Por esa razón, Cristo, iba a llamar (sacar) de ese redil, a los suyos, a los que èl conocía que eran elegidos (por ello los llama por nombre) (vea Juan 10:3). Y luego, nos dice que tiene otro redil (los gentiles, los no nacidos judíos, nosotros), y nos explica que de esas dos clases de personas, hará una nueva clase: La Iglesia, Su Iglesia (vea Juan 10:14), por la cuàl darà su vida como buen pastor (La Cruz). Y luego, Cristo cierra la parábola dándonos la revelación de dos grandes misterios: Uno, el que no cree en EL, es porque NO es de su rebaño (no es salvo) (compare Juan 3:18-19 con Juan 10:26); y dos, quien le ha DADO las ovejas a Cristo es el Padre, y de la mano del Padre NADIE arrebata nada, en otras palabras la salvación es imposible que se pierda porque no depende del hombre sino de Dios (vea Juan 10:29). ¿Eso implica que podemos convertir la libertad en libertinaje? ¡No!, pues siendo el Padre quien nos llama, es también  el Padre quien pone en nuestros corazones el buscar la santificación. 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




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