Nota:
Este mensaje NO es parte de ningùn estudio bíblico ni congregacional, son
simplemente conclusiones personales luego de años de estudio y vivencias. Se comparte por
amor y gratitud a Dios sin ningún interés oculto. A quien le sea de utilidad:
“Gloria a Dios”.
“Señor, ensèñanos a orar”.
(Lucas 11:1).
“PADRE NUESTRO QUE ESTAS EN
EL CIELO”.
Punto uno: Es “nuestro” no
“mìo”, asì que, hemos de vivirlo sin egoísmos, celos ni religiosidades o
sectarismos (Mateo 5:48), si entendemos èsta premisa, cuando le expongamos algo
tendrà que ser para el bien común o de nuestro prójimo, antes que para provecho
personal. Punto dos: Tenemos que tener la certeza de que oye a todos los que nos
ha llamado para ser sus hijos (Juan 1:12-13), y que darà respuestas efectivas a
nuestras peticiones, bajo las anteriores condiciones del punto uno. (Mateo 7:7
y Santiago 4:3).
Punto tres: Hemos de
entender que, siendo èl nuestro dueño y creador (Salmo 24:1) y estando èl en el
cielo tiene una vista panorámica de nuestros problemas y necesidades, y por lo tanto
ya conoce el final del asunto, el cuàl será siempre para nuestro bien (Jeremìas
29:11). Punto cuatro: que cuando nos haya dado SU respuesta (no la que nosotros
queremos) estaremos mejor que antes, entonces nuestra fe irà en crecimiento
para nuestro bien y el de otros (Proverbios 4:18).
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario