lunes, 10 de abril de 2017

La Oraciòn (Parte tres)

Nota: Este mensaje NO es parte de ningùn estudio bíblico ni congregacional, son simplemente conclusiones personales luego de años de estudio y vivencias. Se comparte por amor y gratitud a Dios sin ningún interés oculto. A quien le sea de utilidad: “Gloria a Dios”.

“Señor, ensèñanos a orar”.
(Lucas 11:1).

“PADRE NUESTRO QUE ESTAS EN EL CIELO”.

Punto uno: Es “nuestro” no “mìo”, asì que, hemos de vivirlo sin egoísmos, celos ni religiosidades o sectarismos (Mateo 5:48), si entendemos èsta premisa, cuando le expongamos algo tendrà que ser para el bien común o de nuestro prójimo, antes que para provecho personal. Punto dos: Tenemos que tener la certeza de que oye a todos los que nos ha llamado para ser sus hijos (Juan 1:12-13), y que darà respuestas efectivas a nuestras peticiones, bajo las anteriores condiciones del punto uno. (Mateo 7:7 y Santiago 4:3).

Punto tres: Hemos de entender que, siendo èl nuestro dueño y creador (Salmo 24:1) y estando èl en el cielo tiene una vista panorámica de nuestros problemas y necesidades, y por lo tanto ya conoce el final del asunto, el cuàl será siempre para nuestro bien (Jeremìas 29:11). Punto cuatro: que cuando nos haya dado SU respuesta (no la que nosotros queremos) estaremos mejor que antes, entonces nuestra fe irà en crecimiento para nuestro bien y el de otros (Proverbios 4:18).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




No hay comentarios:

Publicar un comentario