"¿Has visto a alguien diligente en su trabajo? se codearà con reyes y nunca serà un Don Nadie".
(Proverbios 22:29).
En los años de 1800 existiò en Estados Unidos una compañìa de entregas de correos, encomiendas y tambièn encargadas de llevar sanas y salvas a personas, que aùn hoy existe y es muy famosa, la Wells Fargo. Hoy funciona de otra manera, pero eran en aquellos tiempos carrozas de madera bien elaborada que eran tiradas por hermosos caballos, cuya caracterìstica era precisamente ser "diligentes", por ello se llamaron asì, pues ellos hacìan su trabajo pasara lo que pasara, no habìan obstàculos que les detuvieran para cumplir sus misiones.
¿Ha oìdo usted hablar de personas como Pelè? Un joven nacido en una ciudad de Brasil, de padres modestos cuyo primer trabajo fue en una fàbrica de zapatos, pero que descubierto por un caza talentos llegò a ser el mejor jugador de la historia del fut ball, que hoy es millonario y estuvo frente a altas autoridades. ¿Ha oìdo usted hablar de Cantinflas? El octavo de catorce hijos de una familia de padre cartero, cuyo primer trabajo fue ayudante de zapatero, luego fue lustrador de zapatos y hasta cartero como su padre. Pero que como còmico es considerado el mejor de Latinoamèrica de todos los tiempos, que cuando muriò dejò una fortuna incalculable, y estuvo frente a altas autoridades muchas veces. Y què decir de Oprah Winfrey, que en su natal misisipi, que cuando niña elaboraba sus propios vestidos con sacos de papas, pero que ha llegado a ser la mujer màs millonaria de la historia, y como entrevistadora de televisiòn ha estado con muchìsimas altas autoridades del mundo. ¿Què pasò con èstas tres personas? Sencillo, fueron diligentes en sus labores. Y Dios, ha prometido que quienes practiquen la diligencia, prosperaràn, estaràn en lugares de honor, y aùn se sentaràn a la par de los reyes. He aquì, tres ejemplos de que Dios cumple sus promesas. Ahora bien, la pregunta del millòn es ¿Creemos nosotros que siendo embajadores del Rey de Reyes, si somos diligentes en nuestras labores, Dios permitirà lo mismo en nosotros?
No hay comentarios:
Publicar un comentario