sábado, 10 de septiembre de 2016

El adulterio.

"La boca de la adùltera es una fosa profunda, en ella caerà quien estè bajo la ira de Dios".
(Proverbios 22:14).

"Y dejaràn el hombre y la mujer a sus padres, se uniràn, y seràn una sola carne" (Gènesis 2:24). Y, esto, hasta que la muerte los separe, pues dicen el sexto y el dècimo mandamiento de la Ley de Dios dada a Moisès que: No hemos de adulterar y no hemos de codiciar a la mujer del pròjimo (Lev 5:18 y 21).

Iniciemos por el principio: Adulterar significa "cambiar el estado de algo", por eso se nos habla de no "adulterar" la leche por ejemplo, utilizando agua u otros elementos quìmicos para que abunde; pero, tambièn se nos implica que media vez el matrimonio està establecido... no debe ser alterado. Y, cuando lo analizamos en lo espiritual, vemos algunas de las causas por las cuales Dios en ira, suelta al hombre en los brazos de la mujer adùltera. Uno, "desobedeciencia", Dios nos diò lineamientos que quiere que sigamos al pie de la letra, a eso le llama èl obediencia, y, quienes se salen de esos lineamientos son desprotegidos por Dios y caen en adulterio, ejemplo: Israel (2ª Reyes 17:16). Dos, cuando alguien decide "apartarse" de Dios tambièn Dios se "aparta" de esa persona, ejemplo: Salomòn (1ª de Reyes 11:9-10). Y tercero, por tratar de "engañar" a Dios, ejemplo Caìn (Gènesis 4:5-8). El matrimonio es sagrado, pues es un ejemplo de la uniòn que Cristo va a tener con su iglesia al final de los tiempos. Esa uniòn se efectuarà en la "Boda del Cordero", y serà, con una iglesia limpia, pura, sin mancha y sin arruga, situaciòn que la iglesia no tiene hoy aùn, debido a que hemos permitido que en lugar de la que la iglesia "afecte" al mundo, la iglesia a sido "infectada" por el mundo. No provoquemos la ira de Dios.

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