sábado, 5 de noviembre de 2016

A tiempo.

"Como frutas de oro con incrustaciones de plata son las palabras dichas a tiempo".
(Proverbios 25:11).

En las naciones industrializadas y en donde no se piensa màs que en producir dinero, han acuñado una expresiòn que en las naciones pobres no se entiende: "El tiempo es dinero". Sin embargo, no llevàndolo a un extremo es una expresiòn buena. Pepe Mujica, el expresidente uruguayo en sus charlas nos notiva a que con sabidurìa empleemos tanto el tiempo como el dinero, pues el dinero lo compramos muy costosamente con tiempo de vida.

La escritura refuerza esos principios con expresiones como las del apòstol Pablo en Efesios 15:16: "Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son cortos". Sì, la vida se nos escurre entre los dedos sin que nos demos cuenta, precisamente por los afanes. Cuando somos jòvenes no pensamos que vamos a morir, eso, creemos, es para los viejos, y pensamos que nunca llegaremos a viejos, pero cuando menos lo sentimos llegamos. En otra parte de la escritura se nos dice: "la sabiduría está con quienes oyen consejos (Proverbios 13:10). Pero ¿còmo podemos oìr consejos si no hay quièn nos los dè?. La escritura tambièn nos da una soluciòn a èsto: "El temor del Señor es corrección y sabiduría" (Proverbios 15:33). Escuchar las palabras que Cristo nos dejò legadas, o, por el contrario escuchar a hombres que se dedican con honestidad a estudiar lo que Cristo nos dejo... nos trae las palabras de sabidurìa a tiempo para salvarnos de situaciones difìciles, y en ocasiones hasta la vida. ¡Què valiosa es una palabra a tiempo, y el tiempo, es vida!

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