"Vale màs que el rey te diga: "Sube acà", y no que te humille ante gente importante".
(Proverbios 25:7).
La prudencia, es la virtud que nos capacita para pensar en una situaciòn posible, y que, nos hace evitar algùn daño posterior. En otras palabras, una persona que aplica la prudencia en todo momento de su vida no es una persona impulsiva sino màs bien una persona reflexiva.
Cuando pensamos en una humillaciòn como la que nos explica hoy el verso, luego viene a nuestra mente el hecho de que en una reuniòn en donde hay personas importantes ya sea para la sociedad, para el gobierno, la familia o la iglesia, venimos y nos sentamos en lugares principales que estàn reservados para determinandas personalidades, pasando la verguenza o la pena de ser movidos a otros lugares, pero, no solamente en esas situaciones debemos o podemos utilizar la prudencia. Es en todo momento o en todo acto de nuestra vida: "No podemos decir todo lo que sabemos o todo lo que quisièramos en todo momento o a toda persona", palabras sabias enseñadas por los abuelos en nuestra niñez. Cristo lo enseñò de la siguiente forma: "Yo, os envìo como ovejas en medio de lobos; por tanto, sed prudentes como serpientes y sencillos como palomas" (Mateo 10:16). ¿Què nos estaba diciendo Cristo? Primero que el mundo està lleno de maldad, por ello dice: os envìo a un grupo de lobos. Luego nos està diciendo que nuestra misiòn es ir, pero que vayamos con prudencia. Las palabras de Cristo son fuertes, pero no son mentiras. Lo que sucede es que desde niños nos han inculcado la imagen de un Dios bueno que no hace daño a nadie precisamente por su bondad. Pero, la escritura es clara: "Ciertamente, Dios es grande en misericordia, y lento para la ira"... pero entendamos algo: la tiene, y cuando el mundo lo hace rebalsar entonces la ira de Dios trae o arrepentimiento o muerte.
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