miércoles, 25 de octubre de 2017

¿Unciòn o interpretación personal? (Parte siete).


“Este es mi hijo amado, en quien tengo complacencia”
(Mateo 3:17).

Finalmente vemos “La doctrina de los Decretos”. Verdaderos actos de irrespeto a Dios, pues evidencia nuestra falta de “contentamiento” por lo que se ès o por lo que se nos diò; pretende poner a Dios al servicio de las necesidades y caprichos del hombre, en lugar de poner al hombre bajo la absoluta soberanía de Dios (2ª Crònicas 16:9). No nos permite “discernir” el por què Dios le da de comer al impìo y tiene con limitaciones a los santos, poniendo en duda SU voluntad y SUS propòsitos. Alguien definió èsta doctrina perfectamente: “Humaniza a Dios y endiosa al hombre”.

Como hemos visto, una herejía es una verdad mezclada con una mentira, con el objetivo de hacerla màs creìble. Pero contradiciendo abiertamente los principios y la voluntad de Dios para sus hijos. Lastimosamente, la Iglesia està hoy, anegada en uno o en todos èstos movimientos, evidenciando asì: “Que la Gran Apostasía” (2ª Tesalonicenses 2:3) profetizada desde siglos atrás ¡YA! la estamos viviendo. Vemos una abrumadora mayoría de lìderes “acomodados y justificándose” bajo los lemas de: ¡Asì nos lo enseñaron!; ¡Asì lo hacen todos!;  y, el màs oscuro y vil: ¡Asì nos funciona mejor! (lèase $$$). Llevando a muchos incautos a una inocente, pero no por eso menos dañina, rebelión contra Dios (Hebreos 13:5). Exponer la verdad y tratar de vivirla… no es juzgar a nadie ni ponerse por juez (Martìn Lutero).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


No hay comentarios:

Publicar un comentario