jueves, 19 de octubre de 2017

¿Unciòn o interpretación personal? (Parte tres).


“Este es mi hijo amado, en quien tengo complacencia”
(Mateo 3:17).

Desde la Reforma Protestante hasta la revolución espiritual de los años 60`s del siglo pasado, con la trampa del ecumenismo (*), la doctrina de la Gracia vrs. La Ley (la de Cristo y Juan el Bautista) se mantenía lo suficientemente intacta para crecer sanamente por todo el mundo.

Pero, lastimosamente, ese crecimiento mezclado a la libertad espiritual convertida en libertinaje (oscuros intereses personales de muchos), permitieron el ingreso de falsos grupos y falsas doctrinas a la Iglesia, ejemplos: “Las sectas; la doctrina de la prosperidad; la doctrina de la declaración; y la doctrina de decretar por derechos, que, como cristianos supuestamente nos corresponden”. Charles Spurgeon lo decía anticipadamente ya desde 1850. Luego, entonces, nos es necesario conocer las características de una secta y tambièn de las falsas doctrinas para no caer en ellas por ignorancia.

*Cristo nunca predicò el ecumenismo, pues èste “pretende” que toda creencia puede caminar de la mano del cristianismo, mientras que Cristo fue muy claro al decir que hay un sòlo camino (èl), y que todo aquèl que no es por èl, es contra èl… asì de sencillo (Mateo 12:30).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



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