miércoles, 11 de enero de 2017

Las marcas.

"Y puso el SEÑOR una señal (marca) sobre Caín".
(Gènesis 4:15).

Las marcas o señales estàn con el hombre desde el principio de la humanidad. No sabemos cuàl fuè la marca o señal que Dios puso sobre Caìn, pero se la puso, y eso, lo afectò durante toda su vida. Si, asì es, durante toda su vida el hombre està constantemente asediado por las marcas o señales, tanto en lo fìsico y emocional como en lo espiritual. 

Se dice que en los primeros cinco años de la niñez el ser humano es marcado por los afectos o emociones que recibe. Segùn los profecionales en el ramo, en esos años el caràcter del niño es formado; es durante esos años tambièn que la persona conquista o deja de conquistar algunos renglones de su personalidad que lo afectaràn o lo ayudaràn durante su caminata en èsta tierra. Se hace muy evidente en la madurez de cada persona el punto, pues aunque uno diga "eso ya lo superè", con nuestras acciones, con nuestras palabras, con nuestras posturas o actitudes ante la vida... demostramos que no. Alguien puede gritar a los cuatro vientos que no le importa el dinero, pero con sus acciones todos vemos que sì (lo tenga o no lo tenga). Alguien puede gritar a todos los vientos que ya superò las ofensas de niño... pero con sus actitudes demuestra que no. Alguien puede decir que ya no tiene resentimiento contra fulado o sutano... pero su cara cambia cuando le hablan de fulano o sutano. En lo espiritual el punto de las marcas es todavìa màs importante, pues se nos ha exhortado por profecìa, que al final de los tiempos habrà dos tipos de marcas, la de Cristo, que serà invisible pues le es puesta a quienes estèn de rodillas orando e intercediendo por èste mundo (vea Ezequiel 9:4), pero tambièn estarà la de la bestia, que serà satànica y que sì es visible en la mano o en la frente, y que su nùmero es 666. ¡NO! ignoremos las marcas y las señales... pues estaremos ignorando los tiempos de Dios.  

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