"He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos... y solamente yo he quedado".
(1ª Reyes 19:14).
El mensaje que se nos compartiò anoche estamos convencidos que venìa directamente del corazòn de Dios. Es muy diferente una "congregaciòn" a lo que realmente es la "Iglesia" de nuestro Señor Jesucristo. No todo el que se llama "creyente" es Iglesia; no todo aquèl que defiende su religiòn en Facebook es "Iglesia"; es màs, por increìble que nos parezca no todo el que predica la palabra de Dios es necesariamente "Iglesia", por muchos prodigios y señales que nos muestre.
Novecientos años antes de Cristo, existiò un profeta justo, honesto, respetuoso de la ley, y con un "vivo celo" por la palabra de Dios, que se llamaba Elìas. Quièn, enfrentado a falsos profetas; a un rey desobediente a Dios (Acab); y a una reina maquiavèlica (Jezabel) se sintiò "solo" peleando a favor de Dios. Pero Dios le dijo: "No estàs sòlo, pues como tù, tengo un remanente de 7,000". La pregunta es: Si Elìas visitaba el templo, si Elìas se congregaba, si Elìas buscaba con un "vivo celo" a Dios pùblicamente, entonces ¿Por què no sabìa ni habìa visto a esos 7,000? La respuesta es sencilla, porque no eran congregaciòn sino que eran Iglesia; y porque estaban escondidos en "cuevas" por Abdìas quien los mantenìa vivos a pan y agua (1ª Reyes 18:4). Hace 2,000 años fue necesario que Cristo viniera para romper la corrupciòn y la deshonestidad de la clase sacerdotal, triste y lamentablemente esa clase de personas que tenìan que presentar al mundo a Cristo, tenìan sus ojos en las riquezas, en el dinero, en los bienes y placeres de èste mundo, y conspiraron para matar al Mesìas cuando vieron peligrar sus fines. Hoy, esa misma actitud la està optando una nueva generaciòn de vìboras y de hipòcritas (como los llamò Cristo). Y lastimosamente estàn llevando tras de sì, a miles y miles de personas que se creen "creyentes" pero que solamente estàn sirviendo para que su lìder se "harte" de vanidad, de orgullo, de riquezas y de placeres de èste mundo. Y, como dijeran "muchos" de los discìpulos de Cristo antes de "desertar"... DURA PALABRA ES ESTA ¿Quièn la podrà soportar? La podràn soportar solamente los que son Iglesia y no congregaciòn. Entonces ¿Còmo reconozco si estoy en una congregaciòn o en una Iglesia? Pues es simple: ¿Està su lìder entrenenièndolo, està su lider predicando paz, poder y prosperidad? ¿Està su lider afanado en las ofrendas y el dinero? ¿Està su lìder hablando de prosperidad pero sòlo èl prospera y usted no? O, por el contrario ¿Està su lìder instruyèndolo? ¿Està su lìder preparàndolo para que viva una vida que muestre al Cristo? y màs importante aùn ¿Siente usted representado el caràcter, la vida y el amor de Cristo en su lìder? ¡Cuidado! Viene el tiempo, y viene pronto cuando las gentes preguntaràn ¿Estos grandes hombres... de dònde salieron? Y usted sabrà que son de Dios porque no salieron de una congregaciòn.... sino de una cueva (una Iglesia pequeñita) y que se mantienen no con riquezas de èste mundo sino a pan y agua. Meditemos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario