¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová,
haciendo lo malo delante de sus ojos?
(2ª
Samuel 12:9).
Era
primavera, el tiempo en que los antiguos iban a la guerra, los reyes tenìan
obligación de acompañar y de liderar a sus batallones, pero en èsta ocasión… el
rey no lo hizo. Ese rey, era ni màs ni menos que David, el ungido de Dios para
gobernar Israel. Pero esa falta de responsabilidad le iba a costar muy cara, no
solamente a èl sino a todas sus generaciones. Dios ama al pecador, y cuando hay
arrepentimiento perdona su pecado… pero las consecuencias de dicho pecado se
tienen que pagar.
Es
increíble la cantidad de líderes que, con tal de llenar sus templos hacen creer
a las ovejas que con el arrepentimiento; la confesiòn de las faltas ante Dios y
el perdón que otorga… todo quedó resuelto. Lastimosamente no es asì. Dios
ciertamente aborrece el pecado y ama al pecador, sobre todo si èste muestra
arrepentimiento. Pero, las consecuencias de dichos pecados hay que pagarlas. Un
ejemplo al azar: Alguien comete adulterio o fornicación y como consecuencia la mujer resulta
embarazada, ambos se arrepiente de sus hechos, no los repiten màs pues Dios los
perdonò, pero, preguntamos: ¿va el niño a desaparecer? Claro que no. Bueno, èl
es la consecuencia del pecado, y será una consecuencia hasta la muerte, aùn y
cuando repetimos… fueron perdonados. Acaso el ejemplo bíblico màs claro de un
pecado, un arrepentimiento y una consecuencia sea el vivido por el Rey David y
una mujer llamada Betsabè. El rey David comete alrededor de siete u ocho
pecados graves: Incumplimiento de deber (verso 1); consentimiento de ver lo que
no debía ver (verso 2); abuso de autoridad (verso 4); adulterio (verso 3);
falta de lealtad a su subalterno (verso 7); engaño (verso 8); traición (verso 15a);
conspiración y homicidio culposo (verso 15b); desobediencia a Dios ante la
norma de no tener, como rey, màs de una mujer (Proverbios 31:4). El rey David peco,
se arrepintió y fue perdonado, ver 12:13 cuando exclama: “He pecado contra el
Señor”… pero las consecuencias quedaron y lo afectaron a èl, pues perdió el
favor de Dios mientras estuvo en pecado; afectaron a la mujer, quien sufrió oprobio,
dolor y viudez; al niño, pues falleció, y por si fuera poco, a todas sus
generaciones, pues los hombres en la casa de David fueron marcadas por la
muerte por espada (2ª Samuel 12:10) y sus mujeres violadas (2ª Samuel 12:11).
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