“Den gracias a Dios en toda
situación”.
(1ª Tesalonicenses 5:16).
Dar gracias a Dios en todo y
por todo, la escritura lo denomina “contentamiento”, y a Dios le agrada mucho
que no importando nuestra situación, nuestro contorno, nuestras circunstancias,
le estemos agradecidos.
El malagradecido: A menudo
muerde la mano que le da de comer.
Diràn que nunca o casi nunca
los ayudaste. Hablaràn todos tus errores o defectos para buscar simpatía para
ellos mismos, sobre todo si las personas que lo escuchan lo pueden ayudar. La
escritura dice: “Los tales son esclavos de sus propios apetitos, y con palabras
suaves y lisonjeras engañan a los de corazòn ingenuo” (Romanos 16:18).
El malagradecido: Siempre
recordarà la vez que no lo ayudaste.
Cada vez que tengan la
oportunidad recordaràn para sì y para otros la única vez que no los ayudaste. Que
según ellos les diste la espalda. Cristo nos diò un consejo: “Por sus frutos
los conoceréis” (Mateo 7:16).
Señor, lìbranos de ser
malagradecidos con lo que tenemos y con lo que recibimos de otros, quizás para
ellos eran las sobras… pero para nosotros eso lo era todo, gracias.
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario