“Que nadie se engañe”
(1ª Corintios 3:18).
La pregunta es: ¿Por què sucede èsto en las Iglesias, aùn hoy en dìa?
¿Que la aceptación y la pràctica de inmoralidad, avaricia, lujuria y el
acomodamiento entren a la congregación?
La respuesta que nos da la escritura es: “Porque los líderes ponemos
otro fundamento diferente de Jesucristo el Hijo, a quien Dios puso” (1ª
Corintios 3:11). Pues al hacer eso, hacemos que el Espìritu Santo se aparte de
nosotros, y entonces ya no alcanzamos a discernir entre lo bueno y lo malo “espiritualmente”
sino lo hacemos carnalmente (con el espíritu del mundo: creyendo que no importan
los métodos con tal de que el resultado sea “aparentemente” bueno) (1ª Corintios
2:12). Lastimosamente un tipo de liderazgo asì, no traerà ningún beneficio
eterno a nadie, pues se construyò con materiales como madera, heno y hojarasca,
que nunca superaràn el fuego de la prueba de Dios (1ª Corintios 3:13-15). Asi
que, el momento de gloria, el momento de fama, el momento de fortuna, o el
momento de acomodamiento que se tuvo aquí en la tierra… será todo el galardón
que se tenga por la eternidad. ¡El fundamento de la fe es Cristo y su evangelio
de la cruz no pongamos otro!
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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